Quizás no tenemos que ser el número 1: Repensando la fortaleza, la competencia y lo que realmente hace grande a una nación
Vivimos en un mundo obsesionado con la competencia. Las naciones compiten por el poder económico, las empresas luchan por la cuota de mercado y los políticos discuten sobre quién está "ganando". En algún punto del camino, "ser el número uno" se convirtió en lo único que importa.
Pero tal vez sea hora de preguntarnos: ¿y si esa mentalidad nos está frenando en realidad?
